Al comenzar el año de 1900 en la manzana que ocupaba la Jabonera Strauch, bien precisamente por el portón de dicha fábrica que da a la calle Ejido, entre Isla de Flores y Estranzuel - hoy Gonzalo Ramírez – de Montevideo, tenía su entrada principal la vivienda de la familia Caballero, compuesta por el ciudadano español don Manuel Caballero, su señora esposa y sus hijos Alfredo, Manuel y Alberto. El padre de familia regentaba allí mismo una barraca de acopio y sebo, tareas que en la calle cumplían dos peones que recorrían las carnicerías Montevideanas en sendas jardineras Cuando los festejos de fin de siglo el joven Alfredo había cumplido sus 20 años y desde los 15 acompañaba al legendario "Manyín" en una de las jardinerías. Fallecido el padre de familia Alberto pasa a ocupar su lugar en el negocio mientras Alfredo abre carnicería, Manuel por su parte, ya había entrado a trabajar de tipógrafo en el diario "EL Día" . Cumplidas sus respectivas tareas diarias, los 3 hermanos se recogían en el calor del hogar...y a jugar con sus amigos de la placita de Yaguarón e Isla de Flores y Gonzalo Ramírez, frente al mismo portón de la entrada del Cementerio Central. Un día decidieron bautizar el cuadro, eligiendo el nombre, de Central, por el muy vecino Cementerio homónimo. Por esa misma época, año de 1904,y unas cuadras más arriba, en la esquina sur este de Soriano y Solís. Sobre la misma vereda de Soriano y a tiro de piedra de la cancha de bochas vivía la familia Dacquó, cuyos jóvenes eran asiduos parroquianos del Solís. Frente a la sede y en la manzana que hoy ocupa la Intendencia capitalina donde se levantaba transitoriamente un cuartel constituido por una serie de galpones para la tropa y algunas franjas de terreno libres que daban sobre la calle Soriano. De esas franjas de terreno, una se utilizaba para la práctica pública de las bochas mientras que la otra, por sus reducidas dimensiones, que servía de modestísima canchita de fútbol .Don Adolfo Dacquó se inspira y también forma un cuadrito de fútbol, que lógicamente bautizado Solís.
Entre tanto, unas cuadras más abajo, Alfredo, Alberto y Manuel Caballero, José Paladino, Antonio Fernández Valdez (primer presidente que tuvo Central), Modesto Veira, el tendero Manuel Fernández Valdez y otros fundaban, el 5 de enero de 1905,el Central F.C. Ese mismo año de 1905,los muchachos del Club Solís, muchos de cuyos integrantes como los Laserre ,los hermanos Méndes, Tilito Truco y otros jugaban también en Central, cambian ideas con sus amigos "de abajo" con vistas a formar si es posible un solo gran club de fútbol. Todos eran viejos amigos entre sí por lo que rápidamente estuvieron de acuerdo en ello, pero la gran diferencia recién surgió cuando hubo que decidir el nombre que llevaría el nuevo Club. NO Había acuerdo en ello y así nació un desafío entre amigos, tan orinal como varonil y muy propio por otra parte de aquella época brava: dirimían el asunto en un encuentro de fútbol entre Central y el Solís, y el que lo ganara lo impondría definitivamente su nombre. El histórico partido, que me apresuro a señalarlo finalizó en favor de "los de abajo", se disputó en una de las canchas de Punta Carreta, en el terreno decididamente neutral sí bien muy conocidos de los contenedores. En aquel pago Central tenía su rancho -El Hongo- a cuyo costado había trazado su primera cancha. Hacia allí se fueron en chalana los jugadores de Central: embarcaron en la playita Santa Ana, que quedaba por la actual embajada de Alemania (en aquella época no existía la rambla). En su travesía en el bote bordeando la playa Ramírez y Punta Carretas los jugadores fueron acompañados por el señor José Vázquez, padre de nuestro recordado defensor "Carajito" Vázquez y hombre casi de la leyenda que en diccionario callejero palermitano bien puede haber quedado registrado como: gran nadador y guapísimo: flaquito pero una barbaridad metiendo trompadas. Por su parte don Alfredo Caballero, que le tenía miedo al agua, fiel a su costumbre hizo el trayecto de a caballo. Para jugar el encuentro se debió abonar un alquiler de 44 centésimos de peso viejo a cuidador de los terrenos, un pintoresco personaje apodado el Matamulas quien de bastón y luciendo invierno y verano un raído sobre todo cobraba el alquiler de la cancha a razón de un vintén por jugador. Entre los hermanos Caballero por Central, Juan y Adolfo Dacquó por el Solís, se juntaron los 44 centésimos exigidos. Para 1905 queda, pues, en vigencia por Palermo un Central deportivamente fuertísimo. Y se organizaban las cosas. Se va a comprar una buena tela inglesa a la Tienda Saturno, de Manuel Fernández, quien por ser hombre de Central daría facilidades para el pago; como en su tienda sólo tenía géneros para el hogar allí que va su propietario con don José Paladino a la casa de deportes con los hermanos Méndez, en Ejido y Canelones. Había que elegir entre el surtido clásico que imperaba en la moda de la época: los tenistas, los jueces de fútbol, etc. utilizaban telas en franjas verticales. La gente de Central elige la roja y blanca en la que predomina el rojo en la proporción de cuatro a uno y encarga la confección de la bandera y las camisetas a las hermanas de Eduardo Vázquez, Julieta y Mangacha y a la señorita Angelita Ricci. Para diferenciar la camiseta del club con la usada por otras instituciones o jueces se le agrega una banda azul que le cruza de arriba a abajo y de derecha a izquierda.
TITULOS
Campeón Torneo Competencia 1944
Divisional B de 1961 y 1983
Campeón Campeonato Uruguayo de 1984
Campeón invicto 2ª Rueda Copa Montevideo 1984
En 1993 ascendió a Primera División tras un repechaje
En 1991 salió Campeón Copa Ciudad de Mérida ESPAÑA, también el mismo año se consagra Campeón de la Copa Puerto de Santa María ESPAÑA